LaSalvacion del Chef - Los alimentos


Términos curinarios
El frio
La sal
El azucar y la miel
El pan
La leche
 
La Sal:

la sal En el cuerpo humano hay unos 300 gramos de sal pura.

Casi todo el mundo tiene una experiencia personal a consecuencia de alguna herida, M sabor salado de la sangre y de las lágrimas.


La mayoría de los alimentos que ingerimos tienen ya bastante por propia naturaleza, como es el caso de la leche, carnes y pan.

Tenemos el vicio de consumir demasiada sal ya que con dos gramos, sería suficiente para tener buena salud, pero ingerimos hasta 15 gramos, cantidad excesiva, que hace que la mayoría de los regímenes médicos ordenen consumir los alimentos sin sal o poco salados.

La sal, que tuvo un carácter casi sagrado, suele ser escasa de consumo entre los que llevan un régimen vegetariano.

Los animales herbívoros son aficionados a la sal, cosa que no sucede con los carnívoros.

Si se altera el equilibrio salino por exceso de sal, se siente sed y de esta forma el cuerpo, adquiere más concentración de agua que la normal; de aquí viene el decir que la sal engorda.

La sal no engorda por la sencilla razón de que no aporta calorías. Un exceso de sal lo que hace, es retener agua y a esto se debe el aumento de peso que notan los que la toman en exceso.


La sal como alimento y como peligro:


No puede haber buena alimentación si no se consume la suficiente sal. Suficiente pero no excesiva. Donde se abusa M salero se suelen estropear las preparaciones, desde un punto de vista higiénico, ya que debemos tener en cuenta que los alimentos de origen animal ya tienen sal.
La sangre tiene un 3 % de sal y sin esa cantidad, no podría realizar sus importantes funciones. El ácido clorhídrico M estómago que interviene en forma decisiva en la digestión, se produce a partir de la sal. Sin sal no podríamos hacer la digestión de los alimentos.

Tres gramos de exceso de sal en el cuerpo, retienen 100 gramos de agua que, lógicamente los acusa el peso.


Una dieta sin sal y rica en alimentos crudos, ricos en potasio, puede ayudar a que el cuerpo humano se descargue de sal y pierda agua y peso. Cuando por las circunstancias que fuesen se suda mucho, se pierde mucha sal; se calcula que en ciertos casos se eliminan hasta 20 gramos diarios solamente por transpiración, aparte de los que se pueden perder por la orina.

Si falta sal y está por debajo de los mínimos, el afectado siente calambres, náuseas, convulsiones…

Por otro lado, cuando nuestro cuerpo retiene mucha sal, se hace trabajar en exceso el corazón, hígado y riñones. Por esa razón se prohibe la sal a muchos enfermos y personas mayores.